La pelota fue deporte de exhibición en los JJOO de Barcelona 92 y, gracias a ello, las magníficas infraestructuras de los frontones olímpicos de la Vall d’Hebron quedaron para el uso y disfrute de los barceloneses. El próximo mes de octubre estas emblemáticas instalaciones volverán a albergar a la élite mundial de la pelota vasca.

Las instalaciones han requerido una puesta a punto para adaptarse a la reglamentación actual y poder acoger un evento deportivo de la magnitud de unos campeonatos del mundo, una remodelación que quedará como legado de estos Mundiales, costeada íntegramente por al Ajuntament de Barcelona.

Tanto los frontones del CEM de la Vall d’Hebron como los de Bac de Roda, en los que se celebrarán algunas de las competiciones de clasificación, están siendo remodelados para estos mundiales. El trinquete y los frontones 36 y 54 metros de la Vall d’Hebron se han renovado por completo, mientras que los frontones de 36 y 30 metros de Bac de Roda solo han necesitado una renovación. La gran protagonista de esta rehabilitación será la pared de rebote móvil que se construirá en el frontón de 36 metros para convertirlo en uno de 30 metros, imprescindible para asumir la gran cantidad de partidos de los campeonatos.