Ha llegado el momento de marcar un nuevo punto de inflexión. Los Campeonatos del Mundo de Pelota de Barcelona 2018 suponen un excelente escaparate para que la categoría femenina de la pelota, que está presente en tres modalidades, siga creciendo deportiva y mediáticamente.

El director deportivo de la Federación Española de Pelota, Xabier Asiain, aprecia una “evolución positiva”, ya que “hay más chicas que hace unos años” y reivindica que “ahora mismo hay varias generaciones de deportistas, la mayoría jóvenes, que están a un grandísimo nivel internacional y son una pieza clave para el presente y el futuro”. En ese sentido, Asiain cree que las jóvenes “van viendo más repercusión, se quieren preparar y disfrutan con la competición nacional”. Por su parte, la mayoría de pelotaris españolas, afrontan en Barcelona “una cita muy especial por ser en casa, ante tu gente, que hace que resulte más emocionante”. Pese a la ilusión por el evento, existe cierto escepticismo en torno a la evolución de la vertiente femenina de la pelota. “Hay chicas pero todavía somos minoría”, recuerdan, reivindicando la necesidad de una mayor visibilidad en los medios: “Hay que divulgar y hacer mucho trabajo”.

La imprescindible visibilidad

El camino por recorrer se intuye largo y no exento de obstáculos. Así se desprende también de la opinión de Judith Campoy, árbitra internacional barcelonesa que participa en los Campeonatos del Mundo: “En nuestro deporte es difícil crecer porque es de minorías. En los colegios, cuando son pequeños, se decantan por deportes de equipo como fútbol o baloncesto en un noventa por ciento o más”. La visibilidad, una vez más, vuelve a ser un punto clave: “Si saliera por la tele y las niñas lo vieran, también ayudaría”.

En opinión de Luisa Amparo Ojeda Barrera, vocal de la Junta Directiva de la Federación Española de Pelota y responsable de la Comisión Mujer y Pelota, “en el último año ha habido un avance increíble a todos los niveles”. Madre del pelotari internacional Pablo Peñate con el que comparte la profesión periodística, Luisa Amparo reivindica que a nivel femenino “en España estamos más avanzados que en otros países, especialmente los de Latinoamérica”, pese a reconocer la necesidad de “luchar para que todo se vaya implantando de forma progresiva”.

La lucha por la igualdad

El proceso de desarrollo hacia una sociedad más igualitaria se antoja imprescindible para quemar etapas y ayudar a la mujer en su crecimiento en el mundo de la pelota, tras superar la ‘resaca’ de una época dorada que actualmente parece atípica. “Tanto en pelota como en cualquier deporte venimos de una sociedad muy machista que no fomenta que las chicas quieran practicar deporte”, señalan las propias deportistas españolas, que reconocen que a nivel de cantera “actualmente salen chicas pero no hay continuidad”. Una opinión compartida por Judith Campoy, que durante su trayectoria como árbitra encuentra paralelismos respecto a su carrera como pelotari, que perduró hasta los 40 años. “Como árbitra es difícil, igual que como jugadora. Para llegar a ser buena, comparándote con los hombres, tienes que rendir un 120 por ciento”, recuerda Judith. “Te respetan pero tienes que demostrar que eres buena, que no te equivocas, que eres seria… Para llegar tienes que demostrarlo bastante”.

A nivel institucional en los últimos años se han intentado dar pasos importantes, tal y como recuerda Xabier Asiain. “La evolución de la mujer en la federación siempre ha sido muy equitativa. Desde hace mínimo 25 años han tenido las mismas ayudas económicas, los mismos medios para viajar, dedicación en las competiciones y también han habido programas específicos para la mujer y promoción en los colegios”. Un apoyo corroborado por la propia Judith Campoy, aunque con matices: “Es verdad que con las ayudas de la igualdad en el deporte entre mujeres y hombres ha salido alguna chica más pero deberían salir muchas más”. Luisa Amparo Ojeda, por su parte, reivindica que “los premios en los circuitos son equiparables a los de los chicos” y destaca que en Canarias, cuya federación dirigió hasta hace unos meses, se intenta “visibilizar al máximo a las mujeres” en los medios.

El camino hacia el profesionalismo

Profesionalizar la categoría femenina sería un paso de gigante en el reconocimiento de unas pelotaris españolas que lamentan que actualmente “no hay profesionalidad femenina en el deporte” en general, salvo alguna excepción en deportes de masas como fútbol o baloncesto. “Hay que dar pasitos, no es imposible, pero ahora mismo estamos lejos. Hay que ir avanzando poco a poco”, admiten, invitando a hacer una mayor inversión económica: “Si meten dinero, habilidad hay, y si la gente pudiera vivir de ello, se profesionalizaría”.

Un supuesto para el que las deportistas deberán armarse de paciencia, a tenor de las palabras de Luisa Amparo Ojeda, que considera que “la profesionalización todavía nos queda lejos porque son pocas pero se trata de ir creciendo desde abajo y de irnos implicando todas”. La Vocal de la Junta Directiva de la Federación Española de Pelota, que empatiza con facilidad con las pelotaris nacionales, tiene claro que la cita de Barcelona “le va a venir muy bien a las españolas para darse cuenta de la situación muy mejorada que tienen respecto a las mujeres de otros países”.

Dedicación y sacrificio

Judith Campoy, que abogó por enrolarse en el particular mundo del arbitraje tras su retirada como deportista “como una manera de seguir dentro del frontón, en la instalación, para vivir el partido como los pelotaris”, es un claro ejemplo del alto nivel de altruismo que impera en este deporte: “El tema del arbitraje siendo mujer te tiene que gustar. Es incluso más sacrificado”. Las propias deportistas españolas también inciden en el tema reivindicando que “hay mucha gente que ama este deporte y se involucra para que crezca y lo hace por amor al arte”.

Todo con el objetivo de impulsar un deporte en el que la base tiene una importancia capital, tal y como recuerda una Luisa Amparo Ojeda que apuesta por tratar de que “la participación femenina crezca”: “El quid de cualquier deporte son los monitores. Desde la federación española hay mucha implicación en que la gente se forme y así tener buenos profesionales para formar niños. Es fundamental que la sociedad entienda que el deporte lo enseña todo. Es la mejor enseñanza de vida”. Toda una lección para padres y educadores.