Del 14 al 20 de octubre los emblemáticos frontones del Centre Esportiu Municipal Olímpcs Vall d’Hebron acogerán los Campeonatos del Mundo de Pelota 2018, una cita de primer nivel que por primera vez reunirá en Barcelona a las 14 mejores selecciones de pelotaris del planeta. Cuando faltan solo cien días para que el mundial alce el telón, el presidente de la Federació Catalana de Pilota (FCP), Agustí Brugués y la Comisionada de Deportes del Ajuntament de Barcelona, Marta Carranza, comparten la ilusión por una cita deportiva única que volverá a convertir la ciudad en capital del deporte, recuperará el vínculo con la pelota y dejará un legado muy preciado: unas remodeladas instalaciones municipales en la Vall d’Hebron para la práctica de la pelota.

El sueño de estos Mundiales se fraguó en el 2014, cuando Julián García Angulo, presidente de la Federación Española de Pelota (FEP) y vicepresidente de la Federación Internacional de Pelota Vasca (FIPV), advirtió a Brugués de la posibilidad de albergar la máxima competición en el 2018. “Me avisó de que había la posibilidad y que con las instalaciones que teníamos podríamos ser un buen candidato. Como siempre, era también una cuestión de dinero porque años atrás en un mundial podían reunirse hasta 700 deportistas”. Brugués trasladó la propuesta a los responsables de deportes municipales y después viajó a México, sede de los mundiales del 2014, para asistir a la asamblea en la que se elegiría el país que albergaría los del 2018. España salió escogida y la FCP siguió trabajando para dar forma a un proyecto, el de Barcelona, que finalmente salió vencedor gracias al apoyo de las instituciones de la ciudad. “Firmamos con el Ajuntament un año y medio después de empezar a trabajar en este gran sueño”, recuerda Brugués.

Es la primera vez que unos Campeonatos del Mundo de Pelota recalan en Barcelona, una ciudad con una extensa trayectoria en organización de eventos deportivos. “A nivel organizativo en Barcelona estamos muy preparados. Los Juegos Olímpicos nos enseñaron mucho. Tenemos también experiencia en el mundo de la pelota, ya que en el 2007 montamos Copa del Mundo de frontón corto y el Campeonato del Mundo sub 22 de cesta punta. Lo mejor de todo esto es que gracias a la remodelación que hemos hecho con motivo de estos Mundiales tenemos unas instalaciones en la Vall d’Hebron que son únicas en el mundo. Estamos muy satisfechos”.

Un legado de primer nivel en forma de equipamiento municipal para Barcelona

La remodelación de la Vall d’Hebron será legado de estos Mundiales para una ciudad que siente pasión por el deporte. “Barcelona es una ciudad abierta al deporte. Deportes de masas, deporte individual, deporte como salud, deporte como competición…. todas las disciplinas deportivas son bienvenidas en nuestra ciudad”, asegura la Comisionada de Deportes del Ajuntament de Barcelona Marta Carranza, tras añadir que “ahora es el turno de la pelota y sus diferentes modalidades. Unos Mundiales únicos, que ponen en valor los vínculos de nuestra ciudad con este deporte. El Ayuntamiento de Barcelona ha apostado por este valor: más de 1.000 escolares lo han practicado a lo largo del curso 2017-2018; el escenario, un equipamiento municipal (el Centro Deportivo Municipal Olímpcs Valle de Hebrón) que ha visto mejoradas sus instalaciones. Un legado, en definitiva, que perdurará para la ciudad”.

A cien días de la gran cita, Brugués, que en su día como pelotari llegó a ser mundialista, visualiza el Mundial “con mucha ilusión. La junta de la Federació Catalana de Pilota y el Comité Organizados estamos muy emocionados. Organizar unos Mundiales en Barcelona es un sueño. Recuerdo que ya hablábamos de ello en 1987 con el entonces Secretario General de Deporte, Josep Lluís Vilaseca, mi padre deportivo y mi gran mentor”.  Vilaseca y Brugués compartían la pasión por un deporte “que es el más bonito del mundo, ¡el más bonito! Ver jugar a pelota es un espectáculo único. Es fuerza, es astucia, es como un ballet, es estético, es fuerza bruta…, reúne muchísimas condiciones. Me gustaría que estos Mundiales sirvieran para que la juventud se diera cuenta de lo bonito que es este deporte. Es la mejor herramienta que tenemos para acercar este deporte único a los más jóvenes”.